La reforma previsional ya no es algo que llegará más adelante: ya está pasando. Desde agosto de 2026 el empleador paga más.
El presupuesto 2027 tiene que considerar ese cambio desde el primer mes, en un año de crecimiento moderado.
Los costos laborales son, en un negocio de outsourcing, el componente que más pesa en el resultado. Este año la economía crece a un ritmo moderado y el empleo se ha enfriado.
La desocupación llegó a 9,5 %, el nivel más alto desde 2021. El Banco Central espera que la inversión se recupere en 2027, con grandes proyectos mineros y de energía.
Esto podría abrir nueva demanda de servicios y de personal. Mientras tanto, el petróleo sobre US$100 por barril encarece el transporte y la energía.
Esto también se refleja en los presupuestos de los clientes. Presupuestar con escenarios prudentes es, por lo tanto, la forma más segura de llegar al próximo año.
Dentro de este escenario, los costos previsionales son un componente que no conviene postergar en contratos de outsourcing y provisión de personal.
Desde agosto de 2026, la reforma de pensiones aumenta lo que el empleador aporta por cada trabajador. Ese aumento se refleja en cada liquidación y en cada contrato.
La Ley N.º 21.735, publicada el 26 de marzo de 2025, creó un aporte nuevo que pagan los empleadores.
Corresponde a un 7 % de la remuneración imponible de cada trabajador. Se suma al 1,5 % que hoy ya se paga para el seguro de invalidez y sobrevivencia.
Cuando esté completo, el empleador pagará en total un 8,5 %. La ley lo introduce de forma gradual.
Parte en 1 % en agosto de 2025 y sube cada año durante nueve años, pudiendo llegar a once.
Para 2027, el tramo que importa es el de agosto de 2026, cuando el aporte adicional pasa de 1 % a 3,5 %.
El siguiente escalón, de 4,25 %, llega en agosto de 2027. Este es el calendario legal:

No todo este aumento es un nuevo aporte. Una parte del tramo de 2,5 % corresponde al seguro de invalidez y sobrevivencia que el empleador ya viene pagando.
Por eso, lo que se declara en Previred y lo que realmente cuesta a la empresa no es lo mismo. La Asociación de AFP ha recalcado además que este aporte no descuenta nada adicional al trabajador.
Ejemplo: por cada $1.000.000 de remuneración imponible, el aporte adicional pasa de $10.000 (1 %) a $35.000 (3,5 %) desde agosto de 2026.
Desde agosto de 2027, pasa a $42.500 (4,25 %), antes de descontar la parte que ya se paga por el SIS.
Más allá del cálculo, el cambio previsional y el escenario económico obligan a pensar en cuatro frentes estratégicos:
El presupuesto 2027 debe construirse sobre una economía de crecimiento bajo y costos laborales al alza. Calcular la nómina real, separar lo declarado de lo que cuesta y revisar los contratos con clientes son los pasos necesarios. Evitan que el mayor costo llegue sorpresivamente a los resultados.